ANIVERSARIO GUERNICA

N° 3413 - 2 DE MAYO DE 2007

REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES DE LA CÁMARA DE REPRESENTANTES

TERCER PERÍODO ORDINARIO DE LA XLVI LEGISLATURA

14ª SESIÓN

PRESIDEN LOS SEÑORES REPRESENTANTES TABARÉ HACKENBRUCH LEGNANI 1er.Vicepresidente
Y DOREEN  JAVIER IBARRA 3er. Vicepresidente

ACTÚAN EN SECRETARÍA EL TITULAR DOCTOR MARTI DALGALARRONDO AÑÓN Y
LA PROSECRETARIA DOCTORA MARGARITA REYES GALVÁN

Texto de la citación

Montevideo, 27 de abril de 2007.

LA CÁMARA DE REPRESENTANTES se reunirá, en sesión ordinaria, el próximo miércoles 2 de mayo, a la hora 16, para informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente

- ORDEN DEL DÍA –

1º.- Comisión Permanente del Poder Legislativo. (Elección de miembros para el Tercer Período de la XLVI Legislatura ). (Artículo 127 de la Constitución ).

2º.- Comisión Administrativa del Poder Legislativo. (Elección de miembros para el Tercer Período de la XLVI Legislatura ). ( Ley Nº 16.821 , de 23 de abril de 1997).

3º.- 70 años del bombardeo y destrucción de la Villa de Guernica, en el país Vasco. (Recordatorio). (Exposición del señor Representante Miguel Asqueta , por el término de treinta minutos).

70 años del bombardeo y destrucción de la Villa de Guernica, en el país Vasco

(Recordatorio). (Exposición del señor Representante Miguel Asqueta ).

Se pasa a considerar el asunto que figura en tercer término del orden del día: "70 años del bombardeo y destrucción de la Villa de Guernica, en el país Vasco. (Recordatorio). (Exposición del señor Representante Miguel Asqueta , por el término de treinta minutos)".

Tiene la palabra el señor Diputado Asqueta Sóñora.

SEÑOR ASQUETA SÓÑORA.- Señor Presidente: vascos, sustantivo y adjetivo al mismo tiempo. El primero para nombrar al pueblo que desde tiempos inmemoriales vive cabalgando los Pirineos occidentales, mojando sus pies en el Cantábrico y llegando a posar su cabeza en las fértiles llanuras del Ebro. El segundo para calificar con su simple enunciado a una raza de hombres y de mujeres nobles, libres, rectos y solidarios en su proceder, esforzados trabajadores, amantes de su tierra y, lo que es más, amantes de la tierra de sus hijos, que los convertía, al ausentarse de la propia, en fervientes defensores del suelo que los acogía; patria nueva de esos hijos. Esta última cualidad, sin duda, los erigió en pilar fundamental cuando se trataba de formar la nación oriental al río Uruguay.

Aquí estamos legisladores de esta nación oriental al río Uruguay rememorando el bombardeo a la Villa de Guernica, del que se cumplieron setenta años el 26 de abril pasado.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Ibarra)

—En el comienzo no podemos sino definir lo que los vascos -como sustantivo y adjetivo- sentimos, y para ello tomamos algunas palabras clave y simbólicas. Se dice que los vascos tenemos muchos símbolos. ¡Vaya si los tenemos!

De estas garabateadas palabras que escribimos hace algunos años, tomamos los términos "pueblo", "libres", "solidarios", "patria", "nación" y "Guernica". En la segunda parte de nuestra alocución nos vamos a referir a la atrocidad ocurrida en esa villa y a los porqués de los símbolos que tenemos los vascos. Para hablar de Guernica y buscar un porqué a la atrocidad, necesariamente debemos retrotraernos en el tiempo.

El espíritu democrático del pueblo vasco nace, tal vez, cuando hace miles de años los más ancianos de las aldeas y todos los pobladores se reunían para tratar asuntos que concernían a todos. Regulaban con sus decisiones los problemas que en el diario vivir se hubiesen podido suscitar. Este estilo democrático, que hablaba de una organización social muy particular en sus etapas primigenias, evolucionó hacia etapas más complejas en las que todos los cabeza de familia se reunían para resolver los problemas comunes, con la forma de una verdadera democracia directa, antecesora en mucho a la democracia ateniense. Además, consideramos que aquellas primitivas Juntas tal vez eran más democráticas, ya que podían asistir todos los habitantes. Para el vasco no había diferencias sociales; todos eran iguales.

Evolucionando en el tiempo, se pasó de aquella democracia directa a la representativa, de las Juntas Locales a las Juntas Generales, es decir, a la elección de apoderados por los cabeza de familia.

Dos principios fundamentales en la vida del hombre vasco a través de la historia son los de libertad y solidaridad.

El Euskaldun aparece luchando por su libertad externa contra los pueblos que sucesivamente lo atacan y, en la esfera interna, es una organización política y social que garantiza las libertades de los ciudadanos. Es libre el individuo; es libre el caserío; es libre el valle; es libre la confederación de valles; cada uno de ellos se puede unir voluntariamente o no al vecino para integrar en sucesivos círculos concéntricos, también libres, la organización del poder. En la cúspide están las Juntas de Gobierno.

Esta elección, como dijimos, era hecha por los cabeza de familia. Los vascos consideraban que quienes tenían la responsabilidad de formar, mantener y criar una familia, podían también sustentar dignamente la responsabilidad de su nación.

Así surgió la figura del señor. En esta escala progresiva y en esta organización moderna, los vascos debían elegir a un señor para que los representara en estas Juntas. El señor era considerado el "primus inter pares", o sea, el primero entre iguales. Es muy significativo lo que los vascos decían a este señor en el momento de elegirlo: "Nosotros, que somos tanto como vos y que todos juntos valemos más que vos, os elegimos nuestro señor".

De estas Juntas, de estos juramentos, es para nosotros un símbolo el que se realizaba a la sombra de un fuerte y añoso roble vizcaíno en la Villa de Guernica. Bajo esa sombra se reunieron durante decenas de siglos los representantes del pueblo vizcaíno y hoy en día simboliza la tradición, la democracia y la libertad de Euskadi y de su pueblo.

Estos símbolos llegan a esta tierra donde habitamos los vascos de hoy. En una brevísima semblanza, y a fuer de que descendientes de otras razas, etnias, naciones o colectividades nos digan, en broma, que si no hubiera habido vascos no existiría la modernidad en el mundo, quiero decir que no tenemos la culpa de que el navegante que realiza la mayor proeza de navegación de todos los tiempos fuera el vasco Juan Sebastián Elcano; que aquel bondadoso primer Obispo de México, don Juan de Zumárraga, defensor de los indios, precursor de los derechos humanos tal como son concebidos hoy en día, también fuera vasco; que en el MERCOSUR, las tres capitales de habla hispana fueran fundadas por vascos: Asunción, por el vasco Irala; Buenos Aires, por el vasco Juan de Garay, y Montevideo, por el vasco Bruno Mauricio de Zabala, con su primer Gobernador, el navarro don José Joaquín de Viana, y aquel armador y primer comerciante, Francisco de Alzáibar; Ibarra en las Filipinas, Legazpi y Urdaneta acompañando; el caudillo de la emancipación de los pueblos hispánicos, Simón Bolívar, que era descendiente de vascos; y aquí, en nuestra tierra, Artigas, un apellido de origen navarro.

Señor Presidente: quienes llevamos en nuestra sangre, en nuestra vida y en nuestras costumbres mucho de lo que nos legaron nuestros antecesores, sentimos con profunda emoción y recordamos el día 26 de abril el horror y la barbarie en la forma en que fue realizada.

En este momento de la alocución, queremos que el Cuerpo visualice en un video de muy corta duración muchos de los aspectos fundamentales que hacen a la esencia de los vascos.

Solicitamos que se exhiba el video.

(Así se procede)

——Siglos de historia. La lengua más antigua de que se tenga historia y no entroncada con ninguna otra. Tradiciones, cultura, nación, vieron el horror aquel 26 de abril de 1937. Esa luminosidad final del video quiso ser ocultada por las sombras, por el humo, por la noche.

El entonces Lehendakari del Gobierno Vasco, José Antonio de Aguirre y Lecube -Uruguay tiene una honrosa tradición, y en su vida política acogió al Lehendakari cuando, exiliado y habiendo perdido la identidad, en la frontera de nuestro país se la volvió a reconocer; por ese motivo, el actual Lehendakari Ibarretxe vino a homenajear a nuestro país hace muy poquito tiempo-, el 29 de abril de 1937 relataba: "Ante la inaudita desaprensión de los elementos rebeldes, afirmando somos nosotros quienes incendiamos nuestros pueblos, elevo ante el mundo la protesta más enérgica y encendida, apelando al testimonio de periodistas y representaciones consulares que, con terror, han contemplado hasta dónde llegan los instintos de destrucción de los mercenarios al servicio de los facciosos españoles.- Ante Dios y ante la Historia , que a todos nos ha de juzgar, afirmo que durante tres horas y media los aviones alemanes bombardearon con saña desconocida la población civil e indefensa de la histórica villa de Guernica, reducida a cenizas, persiguiendo con fuego de ametralladora a mujeres y niños, que han perecido en gran número, huyendo los demás alocados por el terror.- Pregunto al mundo civilizado si se puede permitir el exterminio de un pueblo que ha tenido siempre como su ejecutoria más preciada la defensa de sus libertades, y la secular democracia de Guernica, con su Árbol milenario, un símbolo en los siglos.- Quiero creer que las naciones acudirán en auxilio de más de trescientas mil mujeres y niños que vienen a refugiarse en Bilbao. Nada pedimos para los hombres, pues nuestro propósito firme de defender las libertades de nuestro pueblo nos hará realizar los mayores sacrificios, con el ánimo sereno y la conciencia tranquila". Esto lo decía el entonces Lehendakari Aguirre, tres días después del bombardeo.

Contemplando esta bellísima obra de arte, el Guernica, que se está exhibiendo en esta Sala -que algunos consideran la última y más grande de Pablo Picasso, pintada en el siglo XX-, leeremos la crónica de un corresponsal extranjero, el periodista George Steer, del 27 de abril de 1937, que dice lo siguiente: "Guernica, la ciudad más antigua de los vascos y centro de sus tradiciones culturales, quedó completamente destruida en la tarde de ayer a consecuencia de ataques aéreos de los insurgentes. El bombardeo de esta ciudad desprovista de defensas, alejada de los frentes, duró tres horas y cuarto. Durante este tiempo, una poderosa flota de aeroplanos -consistente en tres tipos de aparatos alemanes: bombarderos Junker y Heinkel y cazas Heinkel- no dejó de descargar sobre la ciudad bombas que pesaban hasta 1.000 libras [...] y, según se ha calculado, más de 3.000 proyectiles incendiarios de aluminio de dos libras. [...] Los cazas, entre tanto, se lanzaban en picado sobre el centro de la ciudad para disparar, en vuelo rasante, sus ametralladoras contra aquellos civiles que habían buscado refugio en los campos.- Todo Guernica ha sido en seguida pasto de las llamas, excepto la histórica Casa de Juntas, con sus bien nutridos archivos sobre la raza vasca, donde acostumbraba a reunirse el antiguo Parlamento vasco. El famoso roble de Guernica, con el viejo tocón de 600 años ya seco y los recientes retoños de este siglo, también ha quedado intacto. [...] La noble iglesia parroquial de Santa María tampoco ha sufrido daños, excepto su hermosa sala capitular, que ha sido alcanzada por una bomba incendiaria".

Señor Presidente: más que hacer apreciaciones personales, hemos leído los testimonios de la época.

En el cuadro está plasmado el horror, como está plasmada la esperanza de todos los vascos en palabras que ahora vamos a referir.

En cuanto al motivo de este horroroso ataque a la nación vasca, podría hacer varias consideraciones. He elegido lo que mis hijos leen en sus clases de Historia -recién veía muchos jóvenes liceales en las barras-, un cortísimo texto de una enciclopedia, que hace referencia al ataque.

La Legión Cóndor era la encargada de llevar a cabo misiones aéreas por toda España, como apoyo de la Alemania nazi a las tropas de Franco, y, al parecer, el objetivo del bombardeo fue simplemente aterrorizar a la población civil y desmoralizar al bando republicano. En esta motivación, que voy a abreviar, hay varias interpretaciones históricas.

Otros sostienen que se debió a una maniobra testaruda de Von Richthofen, que opinaba que el ataque a Bilbao debía pasar por esta villa en vez de hacerlo por Durango. Además, Guernica constituía un centro clave de comunicaciones. El ejército alemán también podía utilizar los efectos del bombardeo como arma política en la guerra fría con Inglaterra. Así, Guernica podría haber sido una especie de ensayo, un ensayo tétrico de lo que luego sería la Segunda Guerra Mundial; no en vano el Mariscal Hermann Goering, en Nuremberg, declara: "La guerra civil española dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea, así como para que mis hombres adquirieran experiencia".

Las enciclopedias también hablan de venganza por el linchamiento de un piloto caído por parte de la población civil; publicidad franquista afirma que Guernica, como Irún, había sido incendiada por los propios republicanos en su huida.

Señor Presidente: me parece muy bueno que hayamos leído todas estas interpretaciones; son las que leen los niños y los adolescentes en los libros de Historia. Por supuesto que yo tengo una, y solo una. Hay una importancia simbólica absolutamente mayúscula y manifiesta en el bombardeo de Guernica, que se ha convertido en el horror de todas las guerras y que ha inspirado a Pablo Picasso a dejarlo plasmado en esta belleza que se extrae de tanto horror.

La única interpretación que me cabe del bombardeo sobre Guernica es la de una fractura de la civilización; es el primer crimen de guerra del que haya constancia. El objetivo era sembrar el terror, porque Guernica no tenía ninguna significación a nivel militar, pero se trataba de un símbolo, solo de un símbolo -como se dice por ahí-, aunque para nosotros un gran símbolo: la ciudad santa de los vascos. No representó solo un ataque con el terror como arma, sino que -como decíamos- representó una fractura de la civilización.

Hablar de Guernica también es hablar de olvido, de ocultamiento, de eliminación o de pretendida eliminación de la conciencia. Esta fractura, señor Presidente, como todas las fracturas, debe ser corregida, soldada, curada con el compromiso de todos.

Este ataque al símbolo de los fueros, al símbolo de las libertades, al símbolo de la solidaridad, al símbolo de tanta historia acumulada y al símbolo de esta nación, tuvo una respuesta profética del Alcalde José Labauria el 4 de mayo de 1937, ocho días después de este bombardeo. El Alcalde de la Villa de Guernica decía: "Gernika ha sido incendiada, pero Gernika no morirá. El árbol reverdecerá en las primaveras, tus hijos volverán, se alzarán de nuevo sus hogares, resonarán de nuevo en los templos los cánticos y las oraciones, y aparecerá nuevamente la alegría en tus calles. Gernika, símbolo de las libertades de nuestra Patria y símbolo también de la ferocidad del fascismo internacional, no puede morir, porque Euskadi no morirá". Labauria fue profeta: Guernica vive y Euskadi vive gracias al esfuerzo de quienes nos precedieron. De nosotros y de nuestros hijos depende que siga viviendo.

Para finalizar, quiero dar lectura a algunos párrafos de la declaración internacional "Gernika por la Paz ", leída el 26 de abril de 2007, porque creemos que aquí, en este ámbito, tienen que resonar para los compañeros que los quieran escuchar; contienen aspectos que debemos incorporar en este mundo en el que, lamentablemente, hay más de treinta guerras activas al día de hoy. En la declaración se expresa: "El bombardeo de una población civil desborda la lógica de la guerra, pero no es extraño, porque la guerra rompe el dique que contiene todos los límites: el respeto a la dignidad humana. Por eso, es y ha sido tan frecuente que la población civil sea víctima de las acciones bélicas. No podemos rememorar el 70 aniversario del bombardeo de Gernika sin acordarnos de las víctimas de las guerras de hoy y sin reflexionar sobre cómo evitar las de mañana. […] Necesitamos cambiar el viejo adagio de 'Si quieres la Paz , prepara la guerra' y alumbrar uno nuevo: 'Si quieres la Paz , prepara la Paz'. […] Nos interesa la paz, deseamos la paz, pero además, nuestra adhesión a la paz necesita un fundamento sólido asentado en el fondo de nuestra conciencia. Así, habremos de comprometernos con la paz porque es un proyecto ético, el principal y más importante del ser humano. Su primer deber. […] Sabemos que somos limitados, que no somos capaces de una paz completa, porque esta está hecha de fragmentos de paz y de fragmentos de justicia que se agrupan imperfectamente. Pero sabemos que esa paz fragmentada e imperfecta puede ser una paz libre de guerras y bombardeos. Cada persona representa uno de esos fragmentos contradictorios. […] El proyecto ético de la paz tiene explicaciones muy claras: necesita un compromiso incondicional con las vías dialogadas y diplomáticas. […] Supone compromiso con la dignidad de la persona, los derechos humanos, y el pluralismo. Implica respeto a la diferencia y aceptación mutua. El diálogo es confiar en lo mejor del ser humano y crear condiciones para que lo mejor del ser humano pueda actuar.- Cuando han pasado 70 años del bombardeo de Gernika, la sublimación ética de la paz significa necesariamente mirar a lo concreto, comprometerse con la paz en Euskadi y en cada rincón del mundo. […] Mientras exista una sola" de estas guerras "[...] el ser humano seguirá teniendo una asignatura pendiente porque no habrá conseguido desplegar su proyecto más trascendente, genuino y prioritario, el proyecto ético de la paz.- Gernika, 26 de abril de 2007".

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Tiene la palabra el señor Diputado Orrico.

SEÑOR ORRICO.- Señor Presidente: acá dicen "es italiano". Es verdad, soy italiano, pero tengo el honor y el orgullo de estar casado con una descendiente de vascos. Naturalmente, además de que Guernica es algo muy sentido para mí por toda mi formación cultural, tomen esto como un homenaje a mis queridos suegros.

Ese 26 de abril, en Guernica, era lunes y día de mercado. Eso traía como consecuencia mucha gente andando por las calles; los campesinos iban a vender sus productos y la gente los compraba. Había un movimiento mayor que el que se daba otros días de la semana. Ese fue el día elegido, conscientemente o no, por los criminales.

El nombre de Guernica provenía de "Gernikazarra" -pido a los vascos que están acá que disculpen mi pésima pronunciación, pero acepten la buena voluntad-, un robledal situado sobre una colina, no lejos de la ermita de Nuestra Señora de Santa María " la Antigua ", donde el señorío de Vizcaya celebraba tradicionalmente sus Juntas Generales. El roble se transformó en el símbolo de las libertades vascas y su sombra, al decir del poeta Tirso de Molina, "no dio cobijo a confesos ni traidores".

Durante siglos los vascos dispusieron que sus Juntas Generales se celebrasen a la sombra del árbol venerado. Ya en pleno siglo XVIII, Juan Jacobo Rousseau decía: "Gernika es el pueblo más feliz del mundo. Sus asuntos los gobierna una Junta de campesinos que se reúne bajo un roble, y siempre toma las decisiones más justas".

Karmele tenía catorce años y quería ser maestra. Así comienza el relato de la tragedia Manuel Laguinche en su excelente trabajo "Guernica, un horror experimental".

La familia de Karmele tenía una huerta en el monte Chorroburu, y ella le había prometido a su madre que después de almorzar iría a dar una vichada a los pimientos. El día era espléndido, absolutamente luminoso, ideal para salir; lamentablemente, también ideal para volar en aeroplano.

A esa hora, Von Richthofen, primo del famoso "Barón Rojo" -aquel aviador de la Primera Guerra Mundial- y Jefe del Estado Mayor de la Legión Cóndor , llegó a su cuartel general en Vitoria. Poco después, daba las órdenes respecto a Guernica: "Deben cerrarse el puente y las carreteras que conducen a la ciudad". Y escuchen esto -esta fue una orden-: "Todo lo que se mueva en esas carreteras o en ese puente ha de suponerse relacionado con el enemigo y, en consecuencia, ha de sufrir el bombardeo".

Vale decir que con toda frialdad se anunció y se ordenó matar a gente indefensa. ¿Por qué? ¿Qué se buscaba en Guernica, como decía recién el señor Diputado preopinante? Se buscaba el horror, la desmoralización de la población civil; no ha de haber nada más abyecto que un crimen de esta naturaleza.

A las tres y media de la tarde de aquel lunes trágico, el Heinkel 111 de la Legión Cóndor , comandado por Von Moreau, carreteó y despegó para dirigirse a su objetivo: la destrucción de Guernica, una villa vasca de siete mil habitantes, llena de campesinos y personas desarmadas haciendo compras, porque era día de feria. No voló solo, naturalmente; otros Heinkel, Junker y Messerschmitt también participaron en la misión. Era una legión de élite mandada por Hitler a apoyar a los nacionales, a los franquistas; era la Legión Cóndor.

Desde una caseta en el monte Chorroburu, centinelas hicieron señales con la bandera: se acercaban aviones. Desde la iglesia de Santa María las monjas vieron la señal y comenzaron a sonar las campanas anunciando la llegada de los aviones. A los pocos minutos se desató el infierno, el horror experimental, como lo definió tiempo después Churchill. Los aviones se lanzaron sin piedad sobre civiles indefensos y dispararon. Hicieron caer su catálogo de bombas: las rompedoras, las explosivas, las incendiarias. La gente, señor Presidente, recogía los cadáveres y se asombraba porque no tenían ninguna herida. Les buscaban las heridas, pero eran bombas que provocaban una presión tan grande que ningún ser humano podía soportar; la gente moría y aparentemente había quedado entera. Ese fue el horror de Guernica. Además, fue ametrallar en campo abierto, causar el mayor pánico posible. Como expresara después un atacante de Guernica: "Para nosotros, el fin justifica los medios".

Karmele, que quería ser maestra, cuando sintió las campanas se dirigió corriendo al refugio. Uno se imagina a una niña de catorce años... Empezó a preguntar por sus padres hasta que alguien le dijo: "Tomás murió en el bombardeo del puente". Tomás era su padre.

En Guernica murieron miles de personas; como decíamos, la mayoría población civil indefensa. Todo esto es de por sí abominable, pero tal vez setenta años después lo que a uno le hace brotar a borbotones la sangre y ponerse violeta es lo que hicieron los asesinos de Guernica, porque en todo momento los asesinos de Guernica negaron haber asesinado, haber matado y haber incendiado.

El jueves 29 de abril de 1937, dos días después de la tragedia, el "Diario de Burgos" -que si era de Burgos no tengo que decir que era franquista- dice textualmente sobre la tragedia de Guernica: "Guernica está destruida por el incendio y la gasolina. La han incendiado y la han convertido en ruinas las hordas rojas al servicio criminal de Aguirre, presidente de la República de Euzkadi", a quien Uruguay recibió y a quien hacía mención recién el señor Diputado Asqueta Sóñora.

Continúa el "Diario de Burgos": "Aguirre se ha sentido diabólico y ha preparado, en un alarde de histrionismo repugnante la destrucción de Guernica, para endosársela al adversario y buscar un movimiento de indignación en los vascos. [...] hay testigos del incendio de Guernica por los rojos, testigos de su labor con la tea incendiaria [...]. Aguirre acaba de intentar la más trágica y despreciable de las farsas. Ha quemado, ha destruido Guernica, la ciudad Santa de los Vascos. [...] Los vascos y el mundo entero deben saber que Aguirre ha quemado Guernica.- No hay más verdad que esta [...]".

Esto dice un diario de Franco, que el 4 de mayo, cuando empieza la investigación internacional, refiriéndose a Guernica, habla del "hipotético bombardeo de una pequeña villa". Así llamó el franquismo a la destrucción de Guernica.

El 27 de abril, a las diez de la noche, la Radio Nacional -franquista- dijo: "Mentiras de la España roja. Dicen los rojos que nosotros utilizamos balas explosivas" -esto parece de niños, pero dice así- "Mentira, mentira, mentira," -uno hasta siente que están pateando el piso, ¿no?- "como es mentira lo que ha dicho Aguirre de que la aviación extranjera ha bombardeado e incendiado Gernika para herir en sus sentimientos a los vascos. Miente Aguirre". Y escuchen esto, porque si no fuera tan trágico, casi sería cómico, porque dice: "En primer término no tenemos aviación extranjera en el ejército nacionalista [...]". El cinismo llega a grados casi imposibles de prever. Continúa: "Gernika ha sido incendiada por los rojos [...] Nosotros hemos respetado Gernika [...] como respetamos todo lo que ha de ser de la España nueva".

Debe de ser en nombre de todo este respeto por la España nueva que a los vascos se les intentó prohibir incluso hablar su propio idioma; debe de ser en nombre de esa nueva España.

Durante años se siguió machacando con la mentira; esto no fue solo durante la guerra y porque estaban en guerra. El 19 de junio de 1950, el Generalísimo va a una cena de gala en Vizcaya y allí dice textualmente: "Guernica fue violada e incendiada por los marxistas antes de su huida". Como ven, esto de echar la culpa a los marxistas tiene su historia muy larga.

Realmente, ante tanta mentira de quienes hicieron esto, que ellos llamaron la Revolución Nacional en nombre de Dios y de España, uno tiene que llegar a la conclusión de que para esta gente los Diez Mandamientos por lo menos quedaron reducidos a ocho. El "No matarás" naturalmente que no corría, y mucho menos el "No levantarás falso testimonio". Estos fueron los asesinos de Guernica. Ante tanta mentira y ante estos señores invocando el nombre de Dios, a uno se le ocurre, parafraseando a Benedetti, recordar aquello de "pobre Dios en su triste y desolado infinito".

Voy a tratar de decir algo en vasco -capaz que no sale bien-: "Betiko zigorra hiltzaile", que significa "Condena eterna a los asesinos", y gracias a Paola Bella, que fue quien me dio el texto.

En Guernica, en medio del horror, alguien supo mantener la esperanza. Acá tengo el diario "Euskadi", de 5 de mayo de 1937. Allí la noticia es: "Anoche, a las diez y media, tuvo lugar en los estudios de Radio Emisora Bilbaina la emisión especial dedicada a Gernika. [...] Habla en primer término don Bonifacio de Etxegarai, miembro de Euzko Ikaskuntza (Academia de la Lengua Vasca ), secretario de Sala del Tribunal Supremo de España y presidente de la Comisión Jurídica Asesora del Gobierno de Euszkadi".

En una oratoria llena de esperanza, don Bonifacio, que la tenía clara, dijo: "En medio del dolor que la pérdida de la villa amada llevó a las almas de los vascos, nos resta el consuelo de ver en pie el Árbol que, según Tirso de Molina, no dio cobijo a confesos ni traidores, el que fue saludado por Juan Jacobo Rousseau como símbolo de la más vieja democracia [...]".

Y dice luego don Bonifacio, advirtiendo a los asesinos: "La bestia del Apocalipsis ha dejado caer su garra sobre Gernika. Pero no ha podido abatir los signos de la tradición. Y aunque estos hubieran perecido también Gernika viviría. El espíritu es invulnerable a la metralla. [...] El amor de los gernikeses levantará otra villa tan amable, tan atrayente como la que se escombró bajo las armas mortíferas del aire. Gernika resurgirá y con ella Euzkadi".

Karmele, la niña de nuestra historia, le dio razón a don Bonifacio: se recibió de maestra, se casó y tuvo cinco hijos; naturalmente, todos vascos, aunque tal vez eso no le hubiera gustado mucho al Generalísimo.

Hoy recordamos Guernica, que es un ejemplo de lo que no debe pasar, de aquello a lo que todas las mujeres y todos los hombres de buena voluntad debemos estar muy atentos. "¡Cuidado," -decía Bertolt Brecht, refiriéndose al nazismo- "aún es fértil el vientre que parió tanta inmundicia!". Mucho tiempo después, la murga Falta y Resto dijo: "¡Alerta, no todo está arreglado!".

Yo quiero recordar a todos que Guernica fue destruida por la Legión Cóndor ; y como si los criminales de este mundo ni siquiera tuvieran imaginación, tiempo después nosotros tuvimos un Plan Cóndor, que se dedicó a matar, hacer desaparecer y aun a extorsionar a personas, en delitos comunes, en nombre de la supuesta libertad, la misma de la que hablaba Franco, la misma. Entonces, ¡alerta: no está seco el vientre que parió tanta inmundicia! ¡Siempre alerta!

Señor Presidente: hoy conmemoramos el episodio de Guernica, que es una forma de homenajear al pueblo vasco. Para mí es un honor y es muy emocionante haber hablado hoy. Los vascos están vivos. Yo tuve el honor, la satisfacción, la suerte, de ir con mi señora esposa a esa Guernica que mostraron. Me atendió una señora muy amable, me invitó al Parlamento y allí estuve; me emocionó mucho y me demostró que don Bonifacio tenía razón, que sobre aquellas ruinas se levantó un pueblo pujante, progresista -si se me permite el término-, en el que, naturalmente, se habla la lengua del Euskal, aunque las cenizas de Franco reboten contra el lugar donde esté.

Para mí es un orgullo que mi señora, descendiente de vascos, estudie la lengua del Euskal; es un orgullo. Para mí es un mandato de los ancestros, y aunque yo no creo demasiado en deidades, entiendo que estos mandatos son sagrados. Por eso hoy, con los debidos respetos por los errores de dicción que pueda tener: ¡gora Euskal Erría!; ¡gora Uruguay!; ¡gora askatasuna!, que quiere decir: ¡viva el pueblo vasco!; ¡viva Uruguay!; ¡viva la libertad!, sin la cual sabemos que pocas cosas valen la pena.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Tiene la palabra el señor Diputado Casaretto.

SEÑOR CASARETTO.- Señor Presidente: es muy difícil hablar después de lo documentada y estricta que ha sido la exposición del señor Diputado Asqueta Sóñora y de lo colorida y emotiva que ha sido la del se ñor Diputado Orrico. Pero yo también siento hoy la necesidad, por los afectos y por la sangre, de decir algo en Sala.

Se ha dicho del pueblo vasco que es una raza. Yo digo que es una civilización, de las primeras reconocidas en el mundo, que habita y construye cultura en esa región desde hace más de ciento cincuenta mil años.

He tenido el privilegio de estar dos veces en Guernica. La primera vez fui como turista, con mochila; llegué allí interesado por conocer ese lugar que marcó un jalón en la defensa de la humanidad y en la denuncia frente al horror. Posteriormente, gracias a las oportunidades que nos da este Parlamento y a los contactos internacionales, en el año 2005 representé al Uruguay y pude conocer en profundidad, conjuntamente con otros colegas, el sentido y hasta el protocolo de la Casa de Juntas.

Yo soy hijo de un Casaretto López de Haro, y los López de Haro fueron los señores de Vizcaya, que figuran en esos cuadros que estaban ubicados alrededor de donde se sientan los parlamentarios. Ante esos señores, como aquí se dijo, los reyes de España juraban lealtad a los fueros, haciendo descender toda su majestuosidad y su poder frente a lo que era la tradición y la autoridad del pueblo vasco.

Traer al Parlamento un episodio de esta naturaleza es muy importante; es tremendamente importante ver en el mundo de hoy que se desata violencia de este tipo sobre poblaciones indefensas. Esto no fue solo un hito en la historia y un recuerdo en los textos, sino que cada tanto -como aquí se decía- hay quienes siguen considerando válida la demostración de fuerza y el ataque a determinados regímenes a través del sufrimiento y la muerte de pueblos y ciudadanos indefensos.

No voy a repetir lo que aquí se ha dicho; quiero aportar cosas nuevas; nuevas para esta Cámara, no para los ciudadanos y descendientes de vascos. Es cierto lo que decía el señor Diputado Orrico; ese día era de feria, pero el gobierno de la ciudad había dispuesto su suspensión porque diez días antes se había producido un bombardeo en la zona de Durango. Sin embargo, la comunidad, acostumbrada a que los lunes había feria, igual salió a la calle y no encontró los puestos. Entonces, se aglomeró en las casitas, juntas y vecinas, y en las jatexes, que son famosas casas de comida donde hasta el día de hoy se puede probar la gastronomía vasca. Y es así que, como se decía aquí, sonaron las campanas y apareció detrás de los montes primero un solo avión, haciendo un reconocimiento, y luego se vino la horda y el aquelarre.

El mismo Steer que nombró el señor Diputado Asqueta Sóñora habla de todos los tonos del rojo que se vivieron ese día: el rojo del fuego, pero también el rojo de la sangre.

Yo he tenido la inmensa oportunidad de conversar con algunos sobrevivientes, andando por esas calles y sentándome con algún ser añejo que me parecía que podía tener algo que contar; los hay, existen. Alguno de ellos recuerda hasta el día de hoy -no sabe si por su imaginación o si realmente existió, porque era niño- los lentes negros del piloto de un avión que se abalanzaba sobre la población civil. Otro, muchos años después, comprendió lo que quería decir su madre cuando lo llevaba de la mano y le decía que tuviera cuidado con la gente que estaba durmiendo, que no la pisara porque la podía despertar. Lo que esa madre quería trasmitir a ese niño, sin dureza, era que la gente estaba muerta.

Hasta el día de hoy, en algunos montes del país vasco hay ciudadanos que no hablan otro idioma que no sea el euskera, que ni siquiera bajan a la civilización, que viven en sus caseríos conservando la idiosincrasia de este pueblo.

Creo que se hace muy bien en este Parlamento al recordar este triste episodio, pero creo que también haríamos muy bien en tratar de que nuestro país incentive la cultura de un gran porcentaje de inmigrantes que formó la idiosincrasia de Uruguay.

En mi departamento de Maldonado -aquí está la señora Diputada Lourdes Ontaneda, que hasta hace pocos días fue Edila departamental y lo recordará-, a fines del año pasado, la Junta Departamental aprobó por unanimidad cambiar el nombre de una calle que da a la rambla de la Playa Mansa de Punta del Este, denominada "Provincias Vascas", por el de "Euskal Erría". Creo que ese es un gran homenaje al pueblo vasco. Considero que en Montevideo deberíamos hacer lo mismo con la calle "Provincias Vascongadas", homenajeando a esa nación que es Euskadi y "aggiornar" la terminología. Deberíamos concurrir a la Plaza Guernica y generar más plazas Guernica en el resto del país para permitir que en la memoria, en el nombre y en el lugar geográfico que generamos perdure el recuerdo y haya de vez en cuando algún niño o algún joven que le pida a sus padres que le cuenten qué quiere decir ese nombre raro, qué quiere decir esa nomenclatura, y se entere de que ese pueblo, esos ciudadanos, esa gente trabajadora, esa gente humilde sirvió de experimento para las más desagradables y deplorables acciones del fascismo.

Señor Presidente: no hay nada más que decir de mi parte. Simplemente, agradezco al señor Diputado Asqueta Sóñora por habernos dado la oportunidad de decir estas cosas y también de homenajear a tantos y tantos que llegaron a esta tierra, esperando encontrar un destino mejor y permitiendo construir nuestra idiosincrasia, nuestra cultura, también con el aporte de un pueblo sufrido, justo, admirable como el pueblo vasco.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Tiene la palabra el señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR SCAVARELLI.- Señor Presidente: antes que nada, quiero felicitar a los colegas que han hecho uso de la palabra porque han realizado esa difícil mezcla de la crónica, la interpretación y la emoción, llevando un fenómeno tan terrible como este desde lo masivo de la barbarie a la individualidad del drama, en algún caso superado.

Creo que, felizmente, Guernica tuvo un Picasso que la hiciera eterna y que la rescatara del peor de los olvidos, que es el acostumbramiento histórico a la barbarie. Guernica no es quizás otra cosa que la barbarie ejecutada por medios tecnológicos superiores; es la aparición en el escenario internacional, en este caso traído de los pelos, de la utilización de una fuerza arrasadora por encima de cualquier capacidad de defensa, y de la alevosía militar puesta en su máxima conjugación.

Como siempre sucede con la barbarie, que no tiene razones, históricamente es especialista en construir excusas, y a veces el tiempo le ayuda porque mezcla la verdad y la sepulta detrás de excusas conjugadas y competidoras con la verdad. Con Guernica no va a pasar eso porque está inmortalizada como el ejemplo de la primera puesta en ejercicio de la barbaridad a través de una maquinaria sofisticada. Fue la primera desde esa perspectiva tecnológica, pero, lamentablemente, no es la última, ni lo será.

El pueblo vasco, del que conocemos tantos referentes en este país, es constructor de solidez y de determinación, que muchas veces desde el punto de vista corriente se confunde con ser porfiado. Lo que pasa es que, en definitiva, es la demostración de un temperamento y de un modo de ser.

A mí me ha gustado mucho lo que se ha dicho en la sesión de hoy. Me ha parecido más que oportuna la proyección que se ha realizado en medio de la palabra del colega Asqueta Sóñora, y quiero quedarme con esa imagen final de un niño sembrando una semilla, que puede ser la del robledal, cuya grandeza necesita del agua y no la implora -de lo que nos hablaba Almafuerte-, que pueden ser los cedros arrasados en el Líbano, que puede ser la barbarie usada contra el pueblo armenio -que también coincide en la época, no cronológica, pero sí de los meses-, que tienen un denominador común: el saludo a la vida que representa esa imagen concreta de alguien que siembra una semilla, al que también tenemos que recordarle que esa semilla debe crecer fuerte y hacia el futuro y que el único riego que no necesita es el de la sangre.

Por eso, en homenaje a la paz, en homenaje a la libertad y en homenaje a la vida, que es el requisito esencial para que la paz y la libertad puedan ser puestas en práctica, recordamos aquella barbarie de ayer, en la tristeza de saber que no será el último de los ejemplos, pero en la alegría de tener conciencia de que a lo largo del tiempo cualquier transgresor de derechos esenciales de la vida, de la paz y de la libertad de la gente, por más que se rodee de excusas, no es más que eso: un cultor de la barbarie y un asesino disfrazado.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Tiene la palabra el señor Diputado Posada.

SEÑOR POSADA.- Señor Presidente: en primer lugar, quiero expresar mi felicitación al señor Diputado Asqueta Sóñora por esta iniciativa de conmemorar el 70º aniversario de aquel acto de barbarie de que fue objeto Guernica.

Los seres humanos nos distinguimos, precisamente, por la capacidad de la memoria. De hecho, si no tuviéramos esa capacidad, no existiría ni ayer ni mañana, y la vida, sin duda, perdería sentido, perdería significado. Y es bueno que esa memoria la tengamos especialmente de aquellos hechos que constituyen la vergüenza misma de la humanidad toda. Guernica es un testigo implacable de lo que han sido a lo largo del tiempo los actos de barbarie entre los hombres; el acto más grande en tal sentido, sin duda, es la guerra, y es bueno que lo recordemos, aunque cuando miramos el cuadro de Picasso sepamos que ya de por sí y a través de la cultura, del arte de esa pieza, ha quedado para siempre inmortalizado. También ha quedado inmortalizada aquella frase que de alguna manera pinta muy claramente la pasión y el genio de este pintor. Cuando algún esbirro del régimen, refiriéndose a este cuadro, le preguntó: "¿Usted hizo eso?", su respuesta fue: "¡No! Esto lo hicieron ustedes". Creo, entonces, que la rememoración de esos hechos nos hará, de alguna manera, proclamar esa alerta que reclamaba el señor Diputado Orrico frente a los actos y a los gestos de la barbarie que lamentablemente reaparecen cada tanto entre los seres humanos.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Tiene la palabra el señor Diputado Amorín Batlle.

SEÑOR AMORÍN BATLLE.- Señor Presidente: públicamente quiero felicitar al señor Diputado Asqueta Sóñora por la iniciativa, por su documentada exposición y por el video que nos hizo ver a todos y que hizo que todos aquellos que tenemos algo de sangre vasca y aun los que no la tienen, nos sintamos orgullosos de ese pueblo, que ha sido ejemplo de libertad.

El señor Diputado Scavarelli ha hablado por nuestra colectividad, y yo simplemente quería hacer un pequeño reconocimiento a todos aquellos vascos y descendientes de vascos que en el Uruguay han estado siempre pendientes de lo que ocurría en su país y en el país de sus antepasados.

Soy descendiente de vascos por mis abuelas paterna y materna. Mi abuela materna, con la que viví buena parte de mi vida, era vasca por los cuatro costados: hija de un vasco y de una vasca inmigrante. Ella se sintió permanentemente unida a su tierra, a sus antepasados, a su cultura y a su forma de vida. Y como saben algunos de los visitantes que están en la barra, ella tuvo una permanente militancia en favor de la amistad entre los vascos del Uruguay y los vascos de su tierra, en favor de la libertad y en contra de las dictaduras.

Cuando en España hubo una dictadura de casi cuarenta años, muchísimos vascos fueron perseguidos por su amor a la libertad. Muchos de ellos vinieron a nuestro país. Y aquí se encontraron con un pueblo -no solo los vascos, sino todos- que los acogió, que los defendió, que los quiso y que supo luchar por los mismos ideales por los que seguimos luchando ahora.

Guernica fue el ejemplo de la barbarie, pero Guernica es el ejemplo de la libertad.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Dese cuenta de una moción presentada por los señores Diputados Orrico, Machado, Asqueta Sóñora y Posada.

(Se lee:)

"Mocionamos para que se envíe la versión taquigráfica de las palabras vertidas en Sala a los siguientes lugares y personas: a la Lehendakariza de Euskadi, su Secretaría de Acción Exterior y la Dirección de Relacionamiento con las Colectividades Vascas; al Parlamento de Euskadi y a los centros vascos en nuestro país. Asimismo, mocionamos para que la Cámara realice un minuto de silencio como homenaje y conmemoración del ataque a Guernica".

SEÑOR ASQUETA SÓÑORA.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR ASQUETA SÓÑORA.- Señor Presidente: solo quiero hacer una aclaración antes de pasar a votar la moción, con la cual suponemos que concluirá el tratamiento de este tema.

Quiero agradecer profundamente a directivos, a asociados, a descendientes de vascos, a euskaldunes que nos han acompañado aquí, estoicamente, desde la barra, que nos han proporcionado el material -el video y ese hermoso Guernica que tenemos aquí expuesto-, con quienes día a día transitamos este camino, con quienes nos sentimos hermanos de sangre y a quienes queremos saludar, al igual que a todos los vascos de este país.

Sobre el final, pido al señor Presidente que me disculpe por lo que voy a comentar, con un tono tal vez un poco jocoso, que no hace a la solemnidad imperante. Muchos de los aquí presentes habrán leído -seguramente el señor Diputado Orrico también- cuando Sancho Panza, como gobernador de la ínsula Barataria, pregunta: "'¿Quién es aquí mi secretario?' Y uno de los que presentes estaban respondió: 'Yo, señor, porque sé leer y escribir, y además soy vizcaíno'.- 'Con esa añadidura' -dijo Sancho- 'bien podéis ser secretario del mismo Emperador'".

Esto es nada más que para reafirmar nuestra orgullosísima condición.

Sería bueno que estas palabras se conocieran. Pensamos que van a ir hacia afuera de nuestras fronteras. Si uno lee la conformación de este Parlamento parecería, poco menos, que está conformado por parte de quienes viven en Euskadi.

Disculpe, señor Presidente, que en medio de esta solemnidad cuente lo que la señora del Lehendakari, Begoña, me contó. Ella es fanática del Athletic de Bilbao y se encuentra con un amigo uruguayo. Él le dice: "Dígame, Begoña, ¿es que ha cambiado el Bilbao sus disposiciones y ahora pueden jugar jugadores extranjeros?". Ella contesta: "No, bajo ningún concepto. En el Bilbao solo juegan vascos". Él replica: "Pues no, tengo el diario de ayer y vi que el Bilbao está lleno de jugadores extranjeros". Ella sostenía que no podía ser, pero que, de ser así, lo hablaría con la Directiva. Cuando él le muestra la formación, la señora empieza a leer los apellidos vascos y dice: "¡Pero estos son todos vascos!". El amigo uruguayo le contesta: "No; son todos uruguayos". Esto me lo contó en el Euskal Erría hace dos años. Porque ahí estaban, como en este Parlamento, tal vez los Ibarra, los Dalgalarrondo, los Etcheverry, los Goñi, los Mujica, los Salsamendi, y estoy siendo injusto con los Olano y quién sabe con cuántos más que son uruguayos y vascos por partes iguales.

Gracias, señor Presidente, y perdone que haya interrumpido antes de la votación de la moción.

SEÑOR PRESIDENTE (Ibarra).- Se va a votar la moción a la que se dio lectura.

(Se vota)

——Cuarenta y ocho por la afirmativa: AFIRMATIVA. Unanimidad.

La Mesa invita a la Sala y a la barra a ponerse de pie y guardar un minuto de silencio. (Así se procede)

TABARÉ HACKENBRUCH LEGNANI

1er. VICEPRESIDENTE

Dra. Margarita Reyes Galván
Prosecretaria

Dr. Marti Dalgalarrondo Añón
Secretario Redactor

Mario Tolosa

Director del Cuerpo de Taquígrafos