DANZA VASCA

 

La danza vasca se pierde en la noche de los tiempos. En su estudio muchos autores la han abordado desde múltiples puntos de vista, músico, etnográfico, histórico-político, antropológico, etc. Dentro del amplio abanico de danzas las encontraremos festivas, ligadas a la tierra, a las cosechas, y ceremoniales, algunas de estas últimas alcanzando fama internacional.

La danza vasca, totalmente identificada y asociada a la idiosincrasia del pueblo vasco, no ha pasado desapercibida ante los ojos de las máximas personalidades de la cultura mundial y responsables de ella también. Luis XIV introdujo17 pasos de folklore vasco en el ballet clásico, los cuales perduran hasta nuestros días. Guilcher se sorprendió por la elaboración desde el folklore vasco de sistemas de danza complejos a la vez que perfectos y claros.

  El pueblo vasco se reunía bajo un roble para discutir y solucionar sus problemas. Cada casa del pueblo estaba representada y no había diferencias entre hombres y mujeres. Esta peculiar manera de organizarse, vista desde nuestros días, puede parecer simple, pero en ella podemos entender por qué en la danza vasca, aún habiendo danzas muy complicadas, unas no son más importantes que otras. Todas tienen la misma importancia. Una forma de pensar, una forma de actuar.

El folklore vasco del siglo XXI, no puede ser entendido, explicado ni enseñado sin el reconocimiento al papel que ha jugado y desempeña la mujer en su recuperación, mantenimiento, revitalización y fortalecimiento, Ejemplos hay muchos, citaremos solo uno, las Maskaradas de Zuberoa.

  El Euskera , la lengua de los vascos, comprobado está que ya se hablaba hace 8.000 años. En la Europa occidental es la única superviviente de aquella época. Es difícil de creer que este dato no sirva para que se reconozca, en el siglo XXI, que Euskal Herria es un pueblo, un pueblo originario.

Aitor Alava